All posts by Bolivia's Everyday Water War

BEWW está disponible en castellano e italiano

Y así termina todo. Bolivia’s Everyday Water War ya está disponible en castellano e italiano. Cuando empezamos esta aventura eran 15, pero ahora ya han pasado 16 años de lucha y más de un año de duro trabajo periodístico, y nos llena de orgullo anunciar que nuestro pequeño documental web ha llegado a vosotros a través de dos importantes publicaciones comprometidas con nuestra causa: Periodismo Humano y L’Espresso.

Por si no conocíais de qué se trata cada una, os lo explicamos. Periodismo Humano es una revista en línea independiente fundada por el ganador del premio Pulitzer en periodismo, Javier Bauluz, que se centra en dar a conocer las vulneraciones de los derechos humanos en cada rincón del mundo. L’Espresso, por su parte, es la revista italiana de investigación de actualidad más importante desde 1955.

Si todavía no habéis visto nuestro documental, no esperéis más: Jacinto, Marcela y José os guiarán a través de la Guerra del Agua…

BEWW en los medios

Los medios han cambiado más que nunca en los últimos 10 años. En la actualidad, periódicos y libros se enfrentan a redes sociales, blogs y medios interactivos para obtener el recurso más preciado: nuestro tiempo.

No obstante, los principios del periodismo no han cambiado tanto: garantizar que la información sea justa, contrastada y del interés público. Además, seguimos buscando cómo darle voz a los que no pueden hablar alto, y eso gobierna nuestras decisiones día a día. Si una historia merece ser contada, también se merece el esfuerzo.

Ahora bien, puede que no seas el tipo de consumidor que se pasa los ratos libres navegando por webdocs; puede que prefieras despertar con el olor del periódico o de una «buena revista» o, por supuesto, leerlos en alguna pantalla. Para nosotros lo importante es que si quieres conocer la historia de Marcela, Jacinto y José; su lucha para obtener un acceso justo al agua, no encuentres ninguna traba.

Por eso hemos intentado adoptar un punto de vista transmedia para nuestro trabajo, esparciendo trocitos de Bolivia’s Everyday Water War por aquí y por allá como un Pulgarcito del periodismo.

En resumen, y citando las palabras del fotoperiodista e investigador, Kevin Moloney, hemos tratado de trasladar la premisa de «Un mundo, múltiples historias, múltiples formas, múltiples canales». Es verdad que nos hemos olvidado de la radio, pero hemos dejado de seguir el mismo objetivo.

En los últimos meses, nuestros protagonistas han aparecido en periódicos alemanes, medios digitales y revistas italianas y norteamericanas. Esta es la lista de artículos y anticipos que se han publicado hasta la fecha:

Aun así, todo esto no es más que una muestra de lo que se acerca. Esperamos que estos primeros tragos os hayan dado más sed…

Los creadores de Bolivia’s Everyday Water War

 

En agosto decidimos mostraros a Marcela, una de las caras protagonistas de nuestra historia y guía a través del camino de la Guerra del Agua. Pero Bolivia’s Everyday Water War es un trabajo colectivo en el que los sufrimientos, los sacrificios y las victorias de los tres protagonistas se entrelazan con los ideales de más de 20 entrevistados. Nuestro objetivo es plasmar la imagen más completa que podemos, porque alcanzar el derecho humano al agua puede llegar a ser un proceso con muchas aristas.

No obstante, hay caras que no veremos en el documental web: las caras de los hombres que pasaron días bajo el frío manto del altiplano andino y noches de insomnio para unir todas las piezas. Las manos que llevan el carrito. Los autores de Bolivia’s Everyday Water War.

Michele Bertelli (@MikeBertelli), periodista freelance y productor de vídeo. Ha trabajado como colaborador para medios como Al Jazeera, El País, Der Spiegel, Die Zeit, Vice y Repubblica TV. Su interés se alinea con las historias poco convencionales, en la emigración y en el desarrollo económico, y durante los últimos años ha ubicado su forma de expresión entre webdocs y formatos de vídeo. Actualmente vive en Roma, donde produce vídeos para el Parlamento Italiano, pero nunca ha dejado de escuchar la música más ruidosa ni ha guardado su mochila.

Felix Lill (@FelixLill), periodista freelance alemán. Cambió Londres por Kyoto después de las Olimpiadas de 2012, y actualmente su vida se divide entre las ciudades de Berlín y Tokyo, donde escribe para Die Zeit, Die Presse, Der Spiegel, Neue Zürcher Zeitung, Taggespiegel, Zeit Online y otras publicaciones. Su trabajo se centra en la economía, la política y los deportes. Ha recibido el Austrian Sports Journalism Award en 2010, 2011 y 2012.

Javier Sauras (@jsauras) es un periodista nómada y fotógrafo cuyo deambular le ha llevado de Asia a América Latina en los últimos cinco años. Ha escrito sobre Japón, Filipinas, España, China, Reino Unido y Bolivia. Aún sigue en movimiento.

Los protagonistas: Marcela

Hace 15 años, el gobierno boliviano decidió privatizar los sistemas de agua de sus mayores ciudades. En Cochabamba, la población se rebeló para impedir que un consorcio privado internacional controlara sus recursos hídricos. Marcela Olivera estuvo allí.

Os presentamos el primer teaser de Bolivia’s Everyday Water War, en el que seguimos a Marcela, una de nuestros tres protagonistas, en su lucha por el agua.

La música del agua

La patria está en los amigos. Por eso, después de un año de trabajo, nosotros nos sentimos un poquito bolivianos. Por las personas que dejamos allí -salgan o no en el documental-, por las experiencias que compartimos y por lo mucho que nos enseñaron.

Caminando por las escarpadas aceras de La Paz conocimos a Celia y a Genciano, dos soles. Celia Pérez Martín es trabajadora social con especialidad en género y desarrollo; Genciano Pedriel Jare es técnico de sonido y profesor en la Universidad Autónoma del Beni. Ambos, además, son músicos. Ellos ponen el oído y el buen gusto de BEWW: Genciano a los mandos de los retoques digitales de audio y, entre los dos, seleccionando las canciones que sonarán en el documental.

Celia y Genciano han atraído a tres bandas de música andina que se han prestado a poner la banda sonora a BEWW: los Awatiñas, los Andes Manta Music y Toldería.

Los Awatiñas constituyen una agrupación folclórica boliviana creada en La Paz en 1970 por dos familias de hermanos: los Conde y los Beltrán. Awatiña significa, en lengua aymara, “los que cuidan”. Sus integrantes cantan tanto en castellano como en aymara, y utilizan para sus composiciones instrumentos de origen andino, como la zampoña, sikus, charangos y quenas. El objetivo de la agrupación es velar por la integridad y la cultura de los pueblos originarios de Bolivia. Con más de diez discos a sus espaldas y una multitud de giras por Europa y Latinoamérica, se postulan como uno de los grupos más reconocidos de música andina boliviana.

Los Andes Manta Music son peruanos de las regiones andinas, pero residen y trabajan en Nueva York. A través de la música popular, estos músicos invitan a imaginar las tradiciones de su cultura, con los sonidos ricos y inquietantes de la selva tropical. Su música se encuentra arraigada en el patrimonio cultural de los Incas y sus antepasados, a través de instrumentos andinos en su forma más pura y auténtica. La agrupación, que ha sacado a la luz varios trabajos y viajado a diferentes lugares del mundo, es considerada un icono de la música andina.

Toldería es un legendario grupo español de música latinoamericana. La banda nació de la mano del músico valenciano Gonzalo Reig, quien durante años fue miembro de Los Calchakis, el grupo de música latinoamericana más importante de toda Europa. Con la experiencia adquirida en París  con Los Calchakis, Reig quiso probar fortuna y se trasladó a Madrid, donde fundó Toldería.

Os ofrecemos un viaje de media hora a las estribaciones de los Andes. ¡Dadle al play y a viajar!

La foto que ilustra esta entrada corresponde a los Awatiñas.

¿Periodismo interactivo? ¿Periodismo de inmersión?

Cuando comenzamos a preparar el proyecto de Bolivia’s Everyday Water War, optamos por realizar un documental interactivo, que ayudara al espectador a sumergirse en la historia e involucrarse con los personajes que la protagonizan.

El periodismo de inmersión, interactivo, explora las últimas tendencias en el mundo de la información digital. Como ya nos han preguntado varias veces en qué se diferencia este modelo de las narrativas tradicionales, hemos decidido aprovechar esta entrada en el blog para explicarnos mejor.

Para empezar, el periodismo interactivo permite una mayor cercanía con la audiencia, ya que ofrece al consumidor la posibilidad de experimentar la historia desde el punto de vista de sus protagonistas, en lugar de conformarse con la visión del reportero.

Además, este modelo utiliza con frecuencia el análisis profundo y la visualización de grandes cantidades de datos, que suelen ponerse a disposición del usuario bajo licencia Creative Commons.

El periodismo interactivo también combina vídeos, fotos, audio, texto y gráficos en movimiento, siempre a disposición del usuario para que éste decida qué quiere ver de la historia y cómo quiere hacerlo.

Casi siempre, los nuevos formatos en los que se presentan las historias, se apoyan también en las redes sociales. Y, por supuesto, se adaptan a las tablets y los teléfonos móviles.

Al no estar limitados por un estilo o un formato, hay tantos ejemplos de periodismo interactivo y de inmersión como proyectos. Nosotros queremos recomendaros tres que nos llaman muchísimo la atención:

Esto sólo es la guinda de un enorme pastel. El blog de la periodista Eva Domínguez recopila muchísimos más ejemplos. No dejéis de visitarlo: es una magnífica ventana a las últimas tendencias del periodismo.

Si quieres saber más, síguenos en Facebook y en Twitter.

Cuando el estado no llega, ¿quién gestiona el agua?

Cuando a un estado pobre se suman gobiernos corruptos e ineficientes, los servicios públicos se resienten y la ciudadanía sufre. Debido a una falta histórica de interés estatal, la gestión del agua en Bolivia no es un monopolio público.

Muchos bolivianos, cansados de esperar una intervención del estado que nunca llegaba, decidieron organizarse para gestionar sus propios sistemas de agua. Reunidos en asambleas, la comunidad vecinal de Santa Cruz y de las zonas más desfavorecidas de Cochabamba, comenzaron hace décadas a crear sus propias organizaciones para obtener y distribuir agua potable en sus barrios. Estas organizaciones establecen unas cuotas mensuales para sus socios y unos objetivos de trabajo comunitario, que bien pueden consistir en cavar zanjas, instalar tuberías o llevar materiales para realizar la instalación de los sistemas de agua.

Modelos alternativos a la gestión pública-estatal y a la gestión privada, las cooperativas de Santa Cruz y los comités de agua de Cochabamba son ejemplos de organización ciudadana cuando el estado no existe. Pero, ¿funcionan realmente estos sistemas?

En Bolivia’s Everyday Water War exploramos algunas de estas experiencias sociales, su sostenibilidad y su alcance. Guiados por el mapa de ruta de nuestra diseñadora, Francesca Canzi, viajaremos a tres lugares que ejemplifican los diferentes modelos de gestión de agua que existen en Bolivia: conoceremos la empresa pública de Cochabamba y los comités populares del sur de la ciudad; visitaremos varias cooperativas de Santa Cruz de la Sierra; y también descubriremos cómo se organizan las comunidades indígenas del departamento de La Paz.

Objetivos de Desarrollo del Milenio

En el año 2000, los 189 países miembros de Naciones Unidas se fijaron ocho objetivos de desarrollo humano para cumplir en 2015. Entre dichos objetivos, se encontraba el de reducir a la mitad la proporción de personas sin acceso sostenible al agua potable y a servicios básicos de saneamiento.

Bolivia cumplió con holgura el objetivo de mejorar el acceso al agua potable para la mayoría de su población. El país andino tenía como meta llegar al 78,5 por ciento de cobertura en 2015, un pico que se superó con antelación. El esfuerzo por parte del gobierno de Evo Morales y de numerosas instituciones internacionales de ayuda al desarrollo y financiación cosechó sus frutos. Desde la administración pública se impulsó especialmente la consecución de esta meta con las actuaciones del Ministerio de Medio Ambiente y Agua y con los programas presidenciales Más Inversiones en Agua (MI Agua).

De acuerdo a los informes elaborados conjuntamente por la Organización Mundial de la Salud y UNICEF, en 1990 la mitad de Bolivia carecía de agua potable en su domicilio; hoy, alrededor del 80 por ciento de la población cuenta con acceso a estos recursos. Aunque el avance haya sido espectacular, hay que recordar que todavía hay dos millones de personas que viven sin agua potable en Bolivia.

Parece que el país andino no va a conseguir ser tan exitoso mejorando el acceso al saneamiento. De los casi 11 millones de bolivianos, cerca de la mitad tiene un servicio deficiente. Esta relación se agrava si el foco apunta hacia las áreas rurales, donde tres cuartos de la población carece de aseos y letrinas.

Entre 1990 y 2010, más de 2.000 millones de personas obtuvieron acceso a fuentes mejoradas de agua potable, con lo que el mundo alcanzó esta meta de los Objetivos de Desarrollo del Milenio cinco años antes de lo previsto.

El tercer mandato de Evo Morales

La Guerra del Agua, en el año 2000, representa el inicio del proceso de cambio que llevó a Evo Morales a convertirse en el primer presidente indígena de Bolivia.

Morales comenzó su carrera política como dirigente sindicalista de los cocaleros. En 1997 se hizo por primera vez con un acta de diputado. Las elecciones de 2002 —las primeras después de las revueltas de Cochabamba—, estuvieron a punto de colocarle en la presidencia del país, donde llegaría tan sólo tres años más tarde.

En octubre de 2014 fue reelegido con mayoría absoluta. El líder indígena, de origen aymara, afronta su tercer mandato con tres grandes retos: convertir a Bolivia en el centro energético de Latinoamérica, renovar completamente el sistema sanitario, y conseguir que la cobertura de agua potable y saneamiento deje de ser un problema para gran parte de sus conciudadanos.

Desde su victoria en 2005, el gobierno de Morales apostó por la creación de un Ministerio del Agua, que ahora también se encarga de Medio Ambiente. En el campo internacional, quizá el mayor logro de Morales haya sido el impulso del Derecho Humano al Agua en la asamblea general de la ONU.

Todavía hay dos millones de personas en Bolivia que no tienen acceso a una fuente de agua potable en sus casas. Más de cuatro millones no disponen de saneamiento básico.

agua, marcelo rojas

La Guerra del agua

Hace 15 años, la ciudad de Cochabamba se levantó contra la privatización de su compañía municipal de agua, SEMAPA.

El gobierno boliviano de Hugo Banzer había firmado un contrato con la multinacional Bechtel, a instancias del Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, para conceder el monopolio de todos los recursos hídricos de la ciudad a un consorcio llamado Aguas del Tunari. Dicho conglomerado estaba liderado por Bechtel y participado por la empresa estadounidense Edison, la española Abengoa y las bolivianas Petricevich y Doria Medina. Al poco tiempo de hacerse con la explotación, Aguas del Tunari aumentó considerablemente sus tarifas y amenazó con cortar el suministro a todos aquellos que no pudieran cubrir sus costes. De acuerdo a la Ley 2029, que aseguraba al consorcio privado el control de todos los recursos hídricos, la población cochabambina estaba obligada a pagar por toda el agua que consumiera, independientemente de cómo la hubiera obtenido. La 2029, en teoría, abría las puertas para que Aguas del Tunari cobrara por el agua que la gente obtuviera de sus propios pozos, la que sacara de los arroyos o, incluso, la que consiguiera recoger de la lluvia.

Los habitantes de Cochabamba tomaron las calles durante meses para protestar por la imposición de estas medidas draconianas y contra la venta de sus recursos públicos a empresas extranjeras. El campesinado cocalero, con un joven Evo Morales a la cabeza, la Federación de Regantes, dirigidos por Omar Fernández, y la Central Obrera Boliviana, liderada por Óscar Olivera, se unieron a la lucha de miles de ciudadanos (como Marcelo Rojas “El Banderas”, en la foto) para retomar la compañía municipal de agua. Juntos crearon la Coordinadora para la defensa del Agua y de la Vida que, a la postre, encabezó la oposición a la Ley 2029 y la negociación con el gobierno de Banzer.

La Guerra del Agua se llevó varias vidas y dejó cientos de personas heridas. Los cochabambinos consiguieron expulsar a Aguas del Tunari, recuperaron SEMAPA y encabezaron el primer gran movimiento por la defensa del agua en Latinoamérica.

Hoy, una década y media después, todavía hay muchos barrios de la ciudad con un suministro deficiente y malas condiciones de saneamiento. ¿Acaso Cochabamba ganó la batalla del agua pero perdió la guerra?

Aquí comienza nuestra historia…