¿Qué es Bolivia’s Everyday Water War?

Esta entrada también está disponible en: Inglés, Italiano, Alemán

¿Qué vas a ver?

Bolivia’s Everyday Water War (La Guerra del Agua Cotidiana en Bolivia) es un documental interactivo que sigue la lucha diaria de la población boliviana, repasa la historia, evalúa la ayuda internacional en los últimos años y analiza las políticas gubernamentales y sus consecuencias en el acceso al agua y al saneamiento del país andino.

En septiembre de 2012, el presidente Evo Morales anunció que Bolivia alcanzaría las metas marcadas en los Objetivos de Desarrollo del Milenio relativas al acceso al agua potable. Sin embargo, de acuerdo con un estudio conjunto de UNICEF y la Organización Mundial de la Salud, la población con acceso a agua potable en las zonas rurales apenas supera el 72 por ciento y los hogares del campo con un sistema de saneamiento avanzado siguen siendo minoría.

Cansados de esperar la ayuda gubernamental durante décadas, comunidades indígenas, barrios populares y, en ocasiones, ciudades enteras, comenzaron a organizarse para crear sus propios sistemas de distribución de agua. Estos nuevos sistemas surgieron -en algunos casos con ayuda de la cooperación internacional al desarrollo- como alternativas a los modelos privados y al estatal.

Durante una hora de metraje, gráficas y animaciones, acompañamos a la activista Marcela Olivera en un recorrido por las heridas de la Guerra del Agua en Cochabamba; José Barros, cooperativista en Plan 3000, nos guía por uno de los barrios más tristemente afamados de Santa Cruz; y experimentamos cómo es la vida sin agua potable de Jacinto Sirpa, líder Uma Mallku de una comunidad aymara en el altiplano, a las afueras de La Paz. A nuestros protagonistas se unen políticos, cargos públicos, cooperantes, ingenieros y personal de la comunidad académica y vecinal de todo el país, que ponen su voz al servicio de convertir el agua en un bien accesible para todo el mundo.

Bolivia’s Everyday Water War ha sido financiado por la Fundación Bill y Melinda Gates, a través de las Journalism Grants, unas ayudas gestionadas por el Centro de Periodismo Europeo y concedidas en concurso público. Ninguna de estas organizaciones ha influido en absoluto en las decisiones editoriales del proyecto.

¿Quiénes somos?

Detrás de este proyecto se esconde un voluntarioso equipo con periodistas, fotógrafos, vídeo-reporteros, diseñadoras, tradu-actores, músicos, trabajadores sociales, analistas, informáticos y ninjas de ambos lados del Atlántico. Felix, Andrea, Genciano, Michele, Celia, Alessio, Diego, Francesca y Javier han levantado, ladrillo a ladrillo, Bolivia’s Everyday Water War.

¿Dónde hemos realizado este trabajo?

Un vídeo-reportero, un escritor y un fotoperiodista de Italia, de Alemania y de España (como en los mejores chistes) comenzamos a investigar en Europa sobre el acceso al agua y el saneamiento en Bolivia. Antes de que saltáramos a Latinoamérica, un equipo rompedor de periodistas y analistas de datos se incorporó al proyecto. Mientras comenzaban el rastreo profundo de información, los reporteros de campo nos mudamos a Bolivia.

Aterrizamos en Santa Cruz de la Sierra, al sureste del país. Avivados por la yuca y el plátano frito, visitamos media decena de las sorprendentes cooperativas de agua de Santa Cruz. Desde allí viajamos a La Paz, donde se encuentran la sede del gobierno y el grueso de las instituciones públicas del país. Nos abrasamos bajo el traicionero sol seco del altiplano a 4.000 metros sobre el nivel del mar, mientras recorríamos algunas de las comunidades indígenas aymaras más cercanas a la ciudad y al lago Titicaca, donde el agua potable es un privilegio.

De La Paz nos movimos a Cochabamba, el epicentro del terremoto social que desató la Guerra del Agua que terminó en el año 2000 con la expulsión de las multinacionales que controlaban el monopolio del recurso. Nos invitaron a visitar la compañía pública de agua, renacionalizada, y compartimos largas conversaciones en los barrios que ésta no alcanza con activistas, técnicos y la comunidad vecinal de la única ciudad del mundo donde todos sus habitantes son expertos en la gestión del agua.

Entre Santa Cruz, La Paz, Cochabamba y azarosos viajes por el altiplano, hicimos de Bolivia nuestro hogar durante varios meses. De allí volvimos con nuevas amistades y también con dos fichajes de oído fino y sonrisa franca para tratar el audio y la música del documental. Al regresar encontramos nuestra imagen con una diseñadora gráfica en Italia y nuestra voz en las redes sociales con un educado acento madrileño.

Bolivia’s Everyday Water War se terminó de editar en Europa, mediante comunicaciones constantes entre Roma, Berlín y Madrid. Dentro de poco, se podrá ver de forma gratuita a través de Internet desde cualquier lugar del mundo.

¿Cuándo lo filmamos?

Hace aproximadamente un año que comenzamos a construir los cimientos de este proyecto. Los primeros meses, entre mayo y julio, estuvieron enfocados a indagar en la historia y en sus posibles protagonistas, contactar con personal experto y pedir mucho, mucho, asesoramiento.

En agosto de 2014 nos reunimos en Madrid para hacer los últimos preparativos. El día 12 volamos hacia Bolivia.

Volvimos a Europa después de las elecciones generales bolivianas, a mediados de octubre. A finales de 2014 teníamos la estructura de la historia cerrada —que, a pesar de varias discusiones, casi no ha sufrido cambios sustanciales. Casi todo el documental ha sido editado en los albores de 2015, con sus animaciones, sus gráficas y sus efectos finales.

Con mimo y paciencia, estamos trabajando ahora en los últimos retoques.

¿Por qué lo hicimos?

La idea de Bolivia’s Everyday Water War nace en agosto de 2013, cuando leímos en NACLA un reportaje sobre la guerra del agua en Cochabamba. Desde entonces, casi inconscientemente, la investigación sobre la situación del agua en el país andino fue algo recurrente para nosotros.

Bolivia es un caso paradigmático en la lucha por el acceso al agua en el mundo. La figura política de Evo Morales llegó a la primera línea nacional durante la lucha contra la privatización en Cochabamba, en el año 2000; en Santa Cruz, al sureste del país, se encuentra la cooperativa modelo de gestión de agua en Latinoamérica; y en el altiplano boliviano cientos de comunidades indígenas carecen de acceso a fuentes de agua, a pesar de estar rodeadas por los glaciares andinos. El mismo Evo Morales quiso destacarse personalmente ante la asamblea general de la ONU como impulsor del Derecho Humano al Agua y al Saneamiento.

Bolivia es uno de los países con mayor riqueza en recursos hídricos renovables del mundo. Sin embargo, y a pesar de que el acceso éste haya sido uno de los pilares fundamentales en la política de Morales, todavía hay cerca de dos millones de personas que viven a diario sin agua en el país andino.

Creemos que ésta es una historia que merece ser contada.

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